Identidades secretas (III): No hay golpe bajo para el duro fajador

14 Abr

boxeo-06

Cuando llego al trabajo, a las siete de la mañana, él ya lleva esperándome un buen rato. Preparado, otra vez, como cada vez, para saltar al ring. De puntillas. Anda ya más cerca de los sesenta que del medio siglo, pero se mantiene en forma. Él no tira la toalla. No puede permitirse lujos. En su cabeza rapada encierra el recuerdo de docenas de combates.

No fue lo bastante bueno como para llegar a ser profesional del boxeo, pero sí le sobró pasión para amar un deporte cuyo precio revela con orgullo mostrándome su nariz deformada. Supongo que por eso, por su aspecto algo fiero, la jefa le trata de usted cuando se lo presento.

Paso cuatro mañanas pegado a él, enseñándole los rudimentos de la rutina laboral que yo apenas he aprendido hace tres o cuatro semanas. Ha estado muchos meses de baja, por la fractura que la moto con la que se ganaba la vida como mensajero le causó en una tibia, al caérsele encima. Un puñetazo más y otra derrota por KO. Pero volvió al ring, no le quedaba otra. Y tras varios servicios sin continuidad en la empresa para la que trabaja desde hace varios años parece que le han encontrado acomodo aquí, en los mismos pasillos que yo recorro cada día, y que desde ahora compartiremos en turnos rotatorios, en semanas de doce asaltos.

“La noche es más dura”, me dice, evocando los quince años en los que se ganó la bolsa como portero de discoteca. Y, al mismo tiempo, recuerda con un brillo en la mirada aquella época en la que su jornada laboral comenzaba con la apertura de los After Hours en Madrid, a las seis de la mañana.

Viejas batallas sin medallas ni cinturones de campeón, de recuerdos oxidados a los que imagino que alguna vez tratará de sacar algo de brillo entre viaje y viaje, del edificio tres al uno, y de vuelta a recepción para volver a cargar el carrito, “la freidora”, como la llamamos por la forma de sus dos bandejas rectangulares, cercadas con rejillas de metal. Putas tuercas que sobresalen de las ruedas y topan con todas las puertas. Tuercas puercas.

Me cuenta que, aunque ya no combate, sigue subiéndose cada poco al cuadrilátero para hacer guantes con algún amigo, también veterano de mil batallas, pero que de cuando en cuando se sube con él al ring algún chaval fogoso y retador. “En cuanto te ven te quieren asustar, como diciendo: ‘se va a enterar, el viejo éste’. Pero la experiencia vale mucho, ¿sabes? Ellos sólo quieren ir a golpearte en la cabeza, pero se olvidan de cubrirse abajo, y es cuando les metes el puño un par de veces en el hígado y así ya saben que deben ir con más cuidado”.

El último día de tutoría se niega a que actúe en su compañía más que como mero observador. “Tú quieto, déjame hacerlo solo a mí. Si ves que me equivoco, me lo dices, pero nada más”. Y así es como le veo trabajar durante esa mañana de sábado, aprendiendo a reconocer sin ayuda los rincones de su nuevo ring, manteniendo alta la guardia. Como debe ser. Y sin miedo al próximo round. Ni dudas, porque no caben en este combate.

Mi compañero es, como se anunciaba antes en los viejos carteles de boxeo, un duro fajador. No es fácil tumbar a gente así, que sabe aguantar en pie cada madrugón y cada nuevo golpe bajo que les proporciona la vida y este mercado laboral cada vez más infame. Nos siguen pegando abajo, que diría Miguel Ríos, otro duro fajador. Pero continuamos resistiendo, obstinados. Aunque a veces casi nos cuenten diez y nos salve la campana, agarrados a las cuerdas. Qué remedio.

Anuncios

8 comentarios to “Identidades secretas (III): No hay golpe bajo para el duro fajador”

  1. carol abril 15, 2014 a 8:26 am #

    Pues eso, a seguir manteniendo la guardia alta, hasta que nos toque la campana de la jubilación, ja,ja. Me encanta esta serie de “identidades secretas”. Todos tenemos compañeros dignos de figurar en esta serie de entregas, quién pudiera describirlos como tú… a veces pienso que la oficina es como un zoo y si me fijo bien, oye, que está todo el mundo animal representado, ja,aja, y me incluyo… que conste!

    • ildefonsogarcia abril 16, 2014 a 2:45 pm #

      Muchas gracias, Carol. Me alegro de que te guste la serie de zoología. ¡Ni un documental de la 2!

  2. solgarcia15 abril 20, 2014 a 10:22 pm #

    Querido Inefonso: ya sabes que me encanta leerte. Y que por muchos golpes que nos den a la mandíbula, siempre nos quedan los directos al hígado. Siempre nos queda molestar donde más duele. Tú bien lo sabes, amigo. Besos

  3. solgarcia15 abril 20, 2014 a 10:31 pm #

    Querido Inefonso: ya sabes que me encanta leerte. Por muchos directos que nos den en la mandíbula, siempre nos quedan los golpes al hígado, como los de tu compañero. Siempre nos queda molestar donde más duele. Tú bien lo sabes. Besos

    • ildefonsogarcia abril 21, 2014 a 7:26 pm #

      Muchas gracias, Marisol. Y ahí seguiremos, mientras se pueda, resistiendo, como el Dúo Dinámico.

  4. Julio abril 21, 2014 a 1:29 pm #

    ¡Olé y olé! ¡Qué boniiiiiitooooooo!
    Hay que estar bien entrenado, saber dar, pero, sobre todo, saber esquivar, agacharse, fintar, paso atrás, paso adelante, encajar y, cómo no, saber cuándo es el momento de salir por patas… ¡para algo tenemos dos piernas!

  5. Julio abril 21, 2014 a 1:32 pm #

    Por cierto, esto me recuerda que debo ir al gimnasio…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Tienes mi palabra

Aunque esté todo perdido...

Buongiorno Coco!

Ideas, Looks, Coco tips, Mi mundo y más...

Mis desesperiencias

Aunque esté todo perdido...

Pollock of Light

Twitter: @lluisbusse

enero11

Literatura para romper el tiempo.

¥en

La vida es tirar una moneda al aire y antes de que caiga saber lo que quieres que salga.

RIOJANDO

Beberse la vida como si fuera un reserva

Matt on Not-WordPress

Stuff and things.

sperezm.wordpress.com/

Notas al margen

Blog de Jack Moreno

Un blog de Joaquín Moreno sobre recursos, literatura y ciencia ficción

El bosque silencioso

Es el blog literario de Antonio Pavón Leal

incendios de nieve y calor

esto, trata de mi...

solgarcia15

A fine WordPress.com site

el justo miedo

el blog de Miguel Ors Villarejo

Caballitos de Troya

Otro sitio más de WordPress.com

9:30 | Están todos vivos

Por Miguel Máiquez

Tienes mi palabra

Aunque esté todo perdido...

Buongiorno Coco!

Ideas, Looks, Coco tips, Mi mundo y más...

Mis desesperiencias

Aunque esté todo perdido...

Pollock of Light

Twitter: @lluisbusse

enero11

Literatura para romper el tiempo.

¥en

La vida es tirar una moneda al aire y antes de que caiga saber lo que quieres que salga.

RIOJANDO

Beberse la vida como si fuera un reserva

Matt on Not-WordPress

Stuff and things.

sperezm.wordpress.com/

Notas al margen

Blog de Jack Moreno

Un blog de Joaquín Moreno sobre recursos, literatura y ciencia ficción

El bosque silencioso

Es el blog literario de Antonio Pavón Leal

incendios de nieve y calor

esto, trata de mi...

solgarcia15

A fine WordPress.com site

el justo miedo

el blog de Miguel Ors Villarejo

Caballitos de Troya

Otro sitio más de WordPress.com

9:30 | Están todos vivos

Por Miguel Máiquez

A %d blogueros les gusta esto: